Categoría: Entrevista en medios Fecha original: 22 de agosto de 2025 Entrevistadora: Raquel López-Portillo Maltos Fuente: El Financiero TV
Antonio Ortiz Mena sostiene que el discurso de Jerome Powell es alentador porque la reducción de la tasa de interés da aliento a los mercados y mitiga la presión política con la Casa Blanca.
Hay tres corrientes de pensamiento en Washington respecto a los aranceles:
Los aranceles cumplen una función recaudatoria sin efectos inflacionarios
Los aranceles causarían un shock inflacionario temporal
Los aranceles sí constituyen un reto a mediano y largo plazo
No es claro si la decisión de Powell responde a cálculos políticos o a mediciones del comportamiento económico de EE.UU. La Reserva Federal (FED) estadounidense aún cuenta con mecanismos para hacer frente a la estanflación, la cual se espera evitar a toda costa.
«Estamos ante un nuevo desorden mundial en el comercio», afirma experto
Antonio Ortiz Mena, presidente del Comité Empresarial México-TMEC, advirtió que «estamos ante un cambio de época marcado por la incertidumbre como nueva norma», y que, en ese marco, el presidente Donald Trump utiliza la incertidumbre como estrategia de negociación. Además, aseguró que México ganó un tiempo valioso con la prórroga de 90 días con respecto al aumento de aranceles.
30 de julio de 2025 Entrevistador: Alejandro Cacho Fuente: El Heraldo de México
«No hay incertidumbre, hay certidumbre de que hay incertidumbre y lo más probable es que continúe».
– Antonio Ortiz-Mena
El proceso de toma de decisiones en la Casa Blanca se ha vuelto cada vez más impredecible, centralizado y alejado de la lógica económica. México y Canadá enfrentan aranceles violatorios de EE.UU. respecto a la OMC, pero conservan tarifas preferenciales gracias a la protección del T-MEC.
La situación comercial de México con EE.UU. contrasta con la de otros países por las siguientes razones. Primero, México es el primer socio comercial de EE.UU. Segundo, existe una producción binacional en la industria automotriz.
México no puede controlar las decisiones de EE.UU., pero sí puede controlar, primero, el mantener los canales de comunicación de alto nivel y, segundo, nuestro país sí puede determinar cómo reacciona y qué acciones emprende frente a las determinaciones de Washington.
Aproximadamente el 40% de las exportaciones mexicanas no cubiertas por el T-MEC enfrentan un arancel general del 25% y diferenciado según el sector, tales como el aluminio y el acero que enfrentan un arancel del 50%. Los inversionistas decidirán el destino de sus inversiones en función de las negociaciones de cada país con la Casa Blanca.
15 de julio de 2025 Entrevistador: Daniel Pardo Fuente: BBC News Mundo
Ahora le tocó al tomate.
Este lunes el Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció que el tomate importado desde México tendrá un arancel del 17.09%.
El argumento de las autoridades de Washington es que los productores mexicanos ofrecen el producto a un precio inferior que de los productores estadounidenses, y eso afecta al mercado local.
Desde 1996 el tomate ha sido un renglón aparte en las negociaciones permanentes entre ambos países en materia comercial. La queja de los productores estadounidenses, según la cual los mexicanos incurren en dumping, viene de entonces.
Sin embargo, Washington durante años priorizó el libre comercio con su vecino del sur y firmó acuerdos de suspensión a los aranceles para el tomate.
El último, firmado en 2019, se acaba de tumbar, y esto es una prueba más de que, con Donald Trump en la presidencia, muchas de las políticas comerciales que generaban consenso bipartidista están en ahora en entredicho.
Hasta que Trump, no obstante, cambie de opinión. Porque el arancel al tomate se inserta en el amplio portafolio de temas por negociar con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.
«No estamos de acuerdo», dijo Sheinbaum el martes. «El tomate mexicano va a seguir exportándose, aun con el arancel, porque no tiene sustituto».
La mandataria anunció planes de apoyo a los productores mexicanos y se adhirió al comunicado de la Secretaría de Economía, publicado el lunes, en el que se calificó el nuevo arancel de «injusto».
En el documento, la cartera dirigida por Marcel Ebrard detallaba que los productores de tomates mexicanos llevan tres meses negociando con sus contrapartes del norte, pero que «a pesar de que las propuestas eran muy positivas para EE.UU, no fueron aceptadas por razones políticas».
La guerra del tomate, que históricamente se ha librado en el terreno comercial, con Trump se da también en el político.
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1. Efectos económicos
Como advirtió Sheinbaum, lo más probable es que, de mantenerse el arancel, el efecto más inmediato sea sobre los consumidores de tomate en Estados Unidos.
Dos de cada tres tomates que se consumen en el país vienen de México, según cifras oficiales.
Gracias a los acuerdos de suspensión de aranceles, y al tratado de libre comercio vigente entre los dos países, las exportaciones de tomate al norte se duplicaron en la última década.
Hoy representan un intercambio equivalente a casi US$3.000 millones.
Justo el martes, el Departamento de Trabajo informó que la inflación en Estados Unidos subió un 0,3% en junio con respecto a mayo, un aumento mayor al de meses anteriores que se atribuye a los aranceles de Trump a los bienes de consumo importados.
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Antonio Ortiz-Mena, experto mexicano en geopolítica y profesor de comercio internacional en la Universidad de Georgetown en Washington, dice que estos aranceles al tomate son parte de una vieja historia, pero con un gobierno distinto a los anteriores.
«Tenemos a un gobierno mucho más proteccionista y a un lobby de tomateros empoderado», señala.
La contraparte de los productores mexicanos es la industria del tomate de Florida, que produce tres veces menos.
«No hay manera alguna de que Florida pueda abastecer al mercado local en cuanto a calidad, cantidad y precio; imposible», sostiene Ortiz-Mena.
Además, dice, «hay empresas de EE.UU. que tienen inversiones en tomate en México, no solo por los bajos costos laborales sino, sobre todo, por las condiciones climáticas y por economía de escala. Entonces ellos también se ven afectados».
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Efectos políticos
La medida también puede tener efectos políticos.
Parte del éxito de Trump en las presidenciales de 2024 tuvo que ver con el hartazgo de los consumidores por la inflación tras la pandemia.
Sheinbaum espera que este arancel sea parte de la mesa de negociación permanente que su gobierno entabla con Washington, en la que temas como la migración, la lucha contra el tráfico de fentanilo y la persecución a los carteles del narco se tratan a la par que lo comercial.
El fin de semana, Trump anunció que el 1 de agosto impondrá un arancel del 30% a las importaciones mexicanas. En una carta a Sheinbaum, reconoció que el país ha sido útil para frenar el flujo de fentanilo y de migrantes, pero dijo que no ha sido «suficiente para evitar que Norteamérica se convierta en un parque de juegos del narcotráfico».
Sheinbaum, con una estrategia de «cabeza fría» y «respeto de la soberanía», ha cedido a las presiones de Trump: mandó solados a la frontera, modificó su política antidrogas y envió a narcos solicitados por la Justicia estadounidense.
Pero Trump insiste en que no es suficiente, enviando un mensaje al mundo de que cooperar con él de manera «tranquila» como ha propuesto Sheinbaum no es garantía de nada.
«El gobierno mexicano ha sido sumamente cauto y prudente, pero si solo enfrenta barreras y barreras, va a haber un momento en que, por cálculo de política interna, tenga que frenar las exportaciones agropecuarias a EE.UU.», dice Ortiz-Mena.
México es el primer socio comercial de Estados Unidos y las grandes industrias estadounidenses del maíz, la soja y el trigo dependen de las ventas al sur de la frontera.
Es difícil pensar dónde podrían colocar esos productos si no es en México.
Efectos sociales
Además de lo anterior, el arancel al tomate puede tener efectos sociales.
La industria productora emplea a al menos 500.000 personas. Sus trabajos, si el arancel en efecto se cumple, estarán en riesgo.
«Causa mucha incertidumbre entre todos los productores», le dijo Faustino Delgado, un líder del gremio, a Radio Fórmula.
«Se va a abaratar el tomate mexicano, pero la pregunta es las empresas es cómo le van a hacer para salir de este problema, van a tener que reducir empleos, van a tener que replantear cuántas hectáreas van a sembrar», añadió.
La mayor parte de la industria, además, está en Sinaloa. Allí se produce la llamada «perla roja sinaloense». Tierra agroexportadora y tierra, también, de uno de los carteles de narcotráfico más importantes del mundo.
Durante el último año una guerra entre las facciones del cartel de Sinaloa puso en vilo al estado y ha impuesto una suerte de toque de queda en su capital, Culiacán. Las carreteras por donde sale el tomate, además, son escenario central de la batalla.
«Un arancel como este exacerba las razones para que los trabajadores mexicanos o quieran migrar a EEUU en busca de oportunidades o vayan a engrosar las filas del crimen organizado», sostiene Ortiz-Mena.
Las consecuencias de un arancel al tomate van mucho más allá que el aspecto comercial.
10 de julio de 2025 Entrevistador: Guillermo Ortega Fuente: Informativo NTR
EE.UU. seguirá imponiendo aranceles a los países latinoamericanos durante la administración Trump.
En el largo plazo, las tarifas elevarán los precios de los productos importados, tales como el cobre, lo cuál perjudica a los consumidores estadounidenses. La incertidumbre de la política comercial de Trump afecta a México y Canadá, pero, sobre todo, desincentiva la llegada de inversión a EE.UU. Los aranceles buscan proteger la industria interna para sustituir importaciones, lo cual es insostenible.
Es imposible que todos los insumos necesarios para la producción de bienes finales, tales como automóviles, se produzcan en EE.UU. Esto hace que la competitividad de la industria automotriz estadounidense disminuya frente a la de otros países.
México se encuentra en una situación menos desfavorable gracias al T-MEC.
Las exportaciones mexicanas no contempladas en el tratado enfrentan un arancel del 25% para ingresar al mercado estadounidense. Existe una interacción casi cotidiana entre gobiernos e iniciativa privada de México, EE.UU. y Canadá.