3 efectos que pueden tener los aranceles que Trump impuso a los tomates mexicanos

Actualizado: 9 sept 2025

15 de julio de 2025
Entrevistador: Daniel Pardo
Fuente: BBC News Mundo

Ahora le tocó al tomate.

Este lunes el Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció que el tomate importado desde México tendrá un arancel del 17.09%.

El argumento de las autoridades de Washington es que los productores mexicanos ofrecen el producto a un precio inferior que de los productores estadounidenses, y eso afecta al mercado local.

Desde 1996 el tomate ha sido un renglón aparte en las negociaciones permanentes entre ambos países en materia comercial. La queja de los productores estadounidenses, según la cual los mexicanos incurren en dumping, viene de entonces.

Sin embargo, Washington durante años priorizó el libre comercio con su vecino del sur y firmó acuerdos de suspensión a los aranceles para el tomate.

El último, firmado en 2019, se acaba de tumbar, y esto es una prueba más de que, con Donald Trump en la presidencia, muchas de las políticas comerciales que generaban consenso bipartidista están en ahora en entredicho.

Hasta que Trump, no obstante, cambie de opinión. Porque el arancel al tomate se inserta en el amplio portafolio de temas por negociar con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.

«No estamos de acuerdo», dijo Sheinbaum el martes. «El tomate mexicano va a seguir exportándose, aun con el arancel, porque no tiene sustituto».

La mandataria anunció planes de apoyo a los productores mexicanos y se adhirió al comunicado de la Secretaría de Economía, publicado el lunes, en el que se calificó el nuevo arancel de «injusto».

En el documento, la cartera dirigida por Marcel Ebrard detallaba que los productores de tomates mexicanos llevan tres meses negociando con sus contrapartes del norte, pero que «a pesar de que las propuestas eran muy positivas para EE.UU, no fueron aceptadas por razones políticas».

La guerra del tomate, que históricamente se ha librado en el terreno comercial, con Trump se da también en el político.

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1. Efectos económicos

Como advirtió Sheinbaum, lo más probable es que, de mantenerse el arancel, el efecto más inmediato sea sobre los consumidores de tomate en Estados Unidos.

Dos de cada tres tomates que se consumen en el país vienen de México, según cifras oficiales.

Gracias a los acuerdos de suspensión de aranceles, y al tratado de libre comercio vigente entre los dos países, las exportaciones de tomate al norte se duplicaron en la última década.

Hoy representan un intercambio equivalente a casi US$3.000 millones.

Justo el martes, el Departamento de Trabajo informó que la inflación en Estados Unidos subió un 0,3% en junio con respecto a mayo, un aumento mayor al de meses anteriores que se atribuye a los aranceles de Trump a los bienes de consumo importados.

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Antonio Ortiz-Mena, experto mexicano en geopolítica y profesor de comercio internacional en la Universidad de Georgetown en Washington, dice que estos aranceles al tomate son parte de una vieja historia, pero con un gobierno distinto a los anteriores.

«Tenemos a un gobierno mucho más proteccionista y a un lobby de tomateros empoderado», señala.

La contraparte de los productores mexicanos es la industria del tomate de Florida, que produce tres veces menos.

«No hay manera alguna de que Florida pueda abastecer al mercado local en cuanto a calidad, cantidad y precio; imposible», sostiene Ortiz-Mena.

Además, dice, «hay empresas de EE.UU. que tienen inversiones en tomate en México, no solo por los bajos costos laborales sino, sobre todo, por las condiciones climáticas y por economía de escala. Entonces ellos también se ven afectados».

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Efectos políticos

La medida también puede tener efectos políticos.

Parte del éxito de Trump en las presidenciales de 2024 tuvo que ver con el hartazgo de los consumidores por la inflación tras la pandemia.

Sheinbaum espera que este arancel sea parte de la mesa de negociación permanente que su gobierno entabla con Washington, en la que temas como la migración, la lucha contra el tráfico de fentanilo y la persecución a los carteles del narco se tratan a la par que lo comercial.

El fin de semana, Trump anunció que el 1 de agosto impondrá un arancel del 30% a las importaciones mexicanas. En una carta a Sheinbaum, reconoció que el país ha sido útil para frenar el flujo de fentanilo y de migrantes, pero dijo que no ha sido «suficiente para evitar que Norteamérica se convierta en un parque de juegos del narcotráfico».

Sheinbaum, con una estrategia de «cabeza fría» y «respeto de la soberanía», ha cedido a las presiones de Trump: mandó solados a la frontera, modificó su política antidrogas y envió a narcos solicitados por la Justicia estadounidense.

Pero Trump insiste en que no es suficiente, enviando un mensaje al mundo de que cooperar con él de manera «tranquila» como ha propuesto Sheinbaum no es garantía de nada.

«El gobierno mexicano ha sido sumamente cauto y prudente, pero si solo enfrenta barreras y barreras, va a haber un momento en que, por cálculo de política interna, tenga que frenar las exportaciones agropecuarias a EE.UU.», dice Ortiz-Mena.

México es el primer socio comercial de Estados Unidos y las grandes industrias estadounidenses del maíz, la soja y el trigo dependen de las ventas al sur de la frontera.

Es difícil pensar dónde podrían colocar esos productos si no es en México.

Efectos sociales

Además de lo anterior, el arancel al tomate puede tener efectos sociales.

La industria productora emplea a al menos 500.000 personas. Sus trabajos, si el arancel en efecto se cumple, estarán en riesgo.

«Causa mucha incertidumbre entre todos los productores», le dijo Faustino Delgado, un líder del gremio, a Radio Fórmula.

«Se va a abaratar el tomate mexicano, pero la pregunta es las empresas es cómo le van a hacer para salir de este problema, van a tener que reducir empleos, van a tener que replantear cuántas hectáreas van a sembrar», añadió.

La mayor parte de la industria, además, está en Sinaloa. Allí se produce la llamada «perla roja sinaloense». Tierra agroexportadora y tierra, también, de uno de los carteles de narcotráfico más importantes del mundo.

Durante el último año una guerra entre las facciones del cartel de Sinaloa puso en vilo al estado y ha impuesto una suerte de toque de queda en su capital, Culiacán. Las carreteras por donde sale el tomate, además, son escenario central de la batalla.

«Un arancel como este exacerba las razones para que los trabajadores mexicanos o quieran migrar a EEUU en busca de oportunidades o vayan a engrosar las filas del crimen organizado», sostiene Ortiz-Mena.

Las consecuencias de un arancel al tomate van mucho más allá que el aspecto comercial.

Consulta la nota aquí: BBC News Mundo

Trump impone más aranceles

14 de julio de 2025
Entrevistador: Luis Cárdenas
Fuente: El Heraldo de México

En términos comparativos, México se encuentra en una mejor posición que otros países gracias a disposiciones del T-MEC.

Sin embargo, Donald Trump persiste en violar acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) respecto a productos, en el caso de México, que no entran bajo la regulación del tratado comercial, así como con el acero, el aluminio y posiblemente el cobre.

No es correcto medir los beneficios del comercio con base en un saldo negativo de la balanza comercial.

Un país con déficit comercial es aquel que tiene capacidad de gastar mucho dado que, por ejemplo, cuenta con los recursos necesarios gracias a las inversiones que recibe.

Argumentos en contra de los aranceles

  1. México y EE.UU. mantienen un comercio intraindustrial, lo que significa que por cada dólar que México le vende a EE.UU., ese dólar tiene cuarenta centavos de contenido estadounidense. Es decir, las exportaciones mexicanas contienen valor agregado de ese país.
  2. Los aranceles reducen el Producto Interno Bruto (PIB) y el empleo en México, lo cual puede reducir la demanda de exportaciones de EE.UU. en nuestro país.

Es inviable que la producción total, por ejemplo, de un bien final en la industria automotriz se haga en EE.UU., pues es costoso relocalizar las plantas de producción.

Si la producción total se realizara en EE.UU., los autos estadounidenses serían más caros, Washington tendría que impedir la llegada de autos extranjeros a su mercado y, por lo tanto, enfrentaría aranceles que le impediría exportar a otros mercados importantes del mundo.

https://www.youtube.com/watch?v=n5OqBJq73L8

Contra Cara con Luis Cárdenas | Trump impone más aranceles

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Aranceles 30%

12 de julio de 2025
Entrevistador: Rey Rodriguez
Fuente: CNN en Español

El diálogo entre los gobiernos de México y EE.UU. no garantiza que Washington reducirá la carga arancelaria.

Es necesario que los negociadores mexicanos, al amparo del T-MEC, logren evitar el aumento de aranceles al 30% o, en su defecto, que solo sea aplicado a productos no contemplados bajo la regla del tratado comercial.

El principio de nación más favorecida de la Organización Mundial del Comercio (OMC) ya no es vigente, pues los aranceles diferenciados de Donald Trump hacen del orden comercial internacional un orden de “nación menos desfavorecida”.

Los aranceles del 50% impuestos a Brasil responden a razones fuera de la lógica comercial.

  1. El juicio del expresidente Jair Bolsonaro es un asunto de política interna.
  2. EE.UU. tiene un superávit comercial con Brasil, contrario a lo que afirma la Casa Blanca.

La carta de Trump al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, da cuenta de que EE.UU. está utilizando amenazas arancelarias para objetivos no comerciales.

https://www.youtube.com/watch?v=4NWv1zx3Li8

“Es condición necesaria, pero no suficiente”: experto analiza aranceles de 30 % para México

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Balance de la política arancelaria de EE.UU.

Actualizado: 4 ago 2025

10 de julio de 2025
Entrevistador: Guillermo Ortega
Fuente: Informativo NTR

EE.UU. seguirá imponiendo aranceles a los países latinoamericanos durante la administración Trump.

En el largo plazo, las tarifas elevarán los precios de los productos importados, tales como el cobre, lo cuál perjudica a los consumidores estadounidenses. La incertidumbre de la política comercial de Trump afecta a México y Canadá, pero, sobre todo, desincentiva la llegada de inversión a EE.UU. Los aranceles buscan proteger la industria interna para sustituir importaciones, lo cual es insostenible.

Es imposible que todos los insumos necesarios para la producción de bienes finales, tales como automóviles, se produzcan en EE.UU. Esto hace que la competitividad de la industria automotriz estadounidense disminuya frente a la de otros países.

México se encuentra en una situación menos desfavorable gracias al T-MEC.

Las exportaciones mexicanas no contempladas en el tratado enfrentan un arancel del 25% para ingresar al mercado estadounidense. Existe una interacción casi cotidiana entre gobiernos e iniciativa privada de México, EE.UU. y Canadá.

https://www.youtube.com/watch?v=bqb78HaULLE&t=6241s

Informativo NTR con Guillermo Ortega – 10 julio 2025

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5 años del TMEC: 3 claves para entender el mega tratado de libre comercio entre México, Canadá y EE.UU. al que Trump culpa del declive industrial en su país

Actualizado: 22 jul 2025

1º de julio de 2025
Entrevistador: Daniel Pardo
Fuente: BBC News Mundo

Peña Nieto, Trump y Trudeau en la firma en 2018 de la renovación del TLC.

Es el tratado de libre comercio más grande del mundo. Fue pionero en un esquema que cambió la economía global. Tuvo efectos políticos, culturales, sociales.

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC, y USMCA por sus siglas en inglés) es probablemente uno de los desarrollos económicos más importantes de la historia reciente de la economía mundial.

Su primera versión, conocida como TLCAN (y NAFTA en inglés), entró en vigor en 1994. Una iniciativa de la década de los años 80 que se negoció durante años y que respondía a las necesidades de cada país en su momento y a un contexto internacional favorable.

Este martes 1 de julio se cumplen 5 años de la entrada en vigor de la última renovación del tratado. Y es un momento crítico, quizá existencial, para el mismo, porque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dice que el TMEC «fue un desastre» para su país.

«Vamos a necesitar el apoyo del Congreso para acabar con ese acuerdo, que es el peor de nuestra historia», añade el mandatario, que lo responsabiliza del cierre de hasta 90.000 plantas en su país.

Y aunque fue él quien en su primer periodo firmó su renovación, Trump parece decidido al menos a renegociar con mano dura las pautas del acuerdo, que está programado para revisión en 2026, aunque todo indica que se adelantará.

«En términos de creación de empleo, promoción de inversiones y crecimiento económico, el TMEC fue muy exitoso, pero las partes fallaron en crear políticas públicas complementarias que amortiguaran sus efectos y eso hizo que se convirtiera en un pararrayos de todos los problemas, sobre todo en EE.UU.», dice Antonio Ortiz-Mena.

En medio de la guerra arancelaria promovida por Trump, de la que México y Canadá han sido de los menos afectados gracias al acuerdo, el TMEC vuelve a ser protagonista de una historia con implicaciones globales.

Estas son tres claves para entenderlo.

Carlos Salinas de Gortari, George HW. Bush y Brian Mulroney en 1992, en una de las primeras firmas del tratado.

1. ¿Cuáles fueron sus efectos?

Los tratados de libre comercio son un mecanismo para dar acceso preferencial a los mercados entre las partes eliminando aranceles y barreras no arancelarias que impiden el libre comercio de productos.

Con eso, en teoría, se aumenta la diversidad de bienes de consumo disponibles en los mercados involucrados, se contienen los precios, se amplían las fuentes de trabajo para todos y se consolida un bloque comercial de peso para competir con el resto del mundo.

El TMEC logró mucho de eso desde un principio: el comercio entre los países se sextuplicó y se crearon 12 millones de empleos en México, 14 millones en EE.UU. y 17 millones en Canadá, según cifras oficiales.

Pero desde los primeros años el tratado fue visto con escepticismo por muchos porque, entre otras cosas, amenazaba las industrias locales, generaba condiciones para la explotación laboral, tenía un impacto en el medio ambiente y promovía la desigualdad.

Y algo de todo eso ocurrió.

«Se requerían políticas complementarias», dice Ortiz.

«En México faltaron reglas sobre política energética, regulación, política social y eso generó mucha incertidumbre; y en EE.UU. se dejó demasiado al mercado y faltó colaboración del Estado para temas de infraestructura, apoyo social y laboral».

El norte de México cambió estructuralmente tras la firma del tratado, gracias a las maquilas y la industria automotriz.

2. ¿Por qué Trump lo detesta?

Cuando se firmó la renovación en 2018, el 70% de los estadounidenses y el 80% de los mexicanos apoyaban el tratado, según encuestas. Pero esa cifra ha ido bajando en territorio estadounidense.

«En EE.UU. el tratado coincide con el auge de la automatización y la entrada de China a la economía mundial, cosas que sí generaron una recolocación laboral, no reduciendo la manufactura, sino el empleo en la manufactura, y eso hizo que la clase media sintiera que sus perspectivas no eran atractivas».

«Muchos cayeron en una suerte de pobreza, la pandemia empeoró la situación, y para los políticos —tanto republicanos como demócratas— un blanco fácil para explicar ese proceso fue el TMEC», señala Ortiz.

Uno de esos políticos es Trump, un enemigo no solo del TMEC, sino del libre comercio; precursor del proteccionismo y partidario de los aranceles desde los años 80.

Aunque por décadas el tratado tuvo apoyo bipartidista mayoritario, en los últimos años se convirtió en un factor de tensión y una explicación, para muchos arbitraria, del aumento de la desigualdad, el debilitamiento de los sindicatos y la crisis industrial estadounidense.

En esa pelea retórica Trump tuvo el mensaje más eficiente.

No hay consenso sobre si la crisis industrial en EEUU se debe el TMEC, pero la crisis existe y el TMEC ha sido una buen chivo expiatorio.

3. ¿Cómo benefició a México (y a otros dos socios)?

El modelo proteccionista de la economía mexicana entró en crisis en 1982, cuando el impago de la deuda coincidió con la caída del precio del petróleo, la mayor fuente de ingresos del país. La inflación se disparó, el peso se devaluó.

Pero los intentos de abrir la economía, entrar a los sistemas de libre mercado mundiales y flexibilizar los controles probaron ser infructuosos porque el mercado más grande del mundo, EE.UU., seguía siendo inaccesible.

Al tiempo, para EE.UU. y Canadá, que ya tenían un tratado vigente, México resultó un mercado atractivo para las exportaciones y un espacio de inversión menos costoso que podría mejorar la competitividad de sus empresas.

Hace 30 años las críticas al tratado venían desde la izquierda en favor de los trabajadores. Hoy esa protesta está en la derecha nacionalista.

El 1 de enero de 1994 el tratado entró en vigor y con eso México, en estos 30 años, triplicó sus exportaciones agrarias, se crearon millones de empleos en la industria automotriz y se redujo la inflación.

El norte mexicano se transformó: se abrieron fábricas, llegaron miles de migrantes en busca de trabajo, la estructura económica cambió y sus ciudades se desarrollaron.

Eso le permitió al gobierno central reducir la deuda, fortalecer su regulación fiscal, estabilizar la inflación y aumentar las reservas extranjeras.

Pero eso no impidió —a pesar de que la causalidad en esto es sujeto de innumerables debates— que aumentara la desigualdad. Y el crecimiento bruto de la economía nunca se disparó.

Los resultados para EE.UU. también son sujeto de mucha polémica, sobre todo en lo que se refiere a la generación empleo, el estancamiento de los salarios y la crisis de las industrias en el norte del país.

Pero los economistas coinciden en que el tratado, al permitir fluidas cadenas de suministro, redujo los costos de los productos, aumentó la productividad y mejoró la competitividad de EE.UU. —y el bloque norteamericano— frente a una creciente China.

Canadá también volcó su economía al intercambio con sus socios, con lo que el empleo en la manufactura se mantuvo estable por décadas. Sin embargo, la brecha productiva con EE.UU. se mantuvo, la economía no se diversificó ni creció mucho y la dependencia de EE.UU. se profundizó.

La pregunta ahora, con la emergencia del proteccionismo trumpista, es si el bloque norteamericano se fortalecerá: de no hacerlo, puede haber una crisis profunda; y de hacerlo, hay dos opciones: Norteamérica puede terminar fortaleciéndose ante el mundo, o puede aislarse y debilitarse ante el auge de China.

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