What does a terminated tomato treaty mean for U.S.- Mexico trade?

Actualizado: 9 sept 2025

July 24, 2025
Interviewer: Margaret Spiegelman
Source: Inside Trade

Washington’s recent decision to withdraw from a decades-old agreement suspending antidumping duties on tomato imports from Mexico has significant implications for both countries, according to analysts who say the move adds a new layer of complexity to broader trade talks ahead of a critical juncture next month.

A cargo truck is filled to the brim with Roma tomatoes from Mexico. Don Bartletti / Los Angeles Times

The withdrawal, announced last week by the Commerce Department’s International Trade Administration, ends an arrangement that first entered into force in 1996 and had been renegotiated on several occasions, most recently in 2019…

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3 efectos que pueden tener los aranceles que Trump impuso a los tomates mexicanos

Actualizado: 9 sept 2025

15 de julio de 2025
Entrevistador: Daniel Pardo
Fuente: BBC News Mundo

Ahora le tocó al tomate.

Este lunes el Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció que el tomate importado desde México tendrá un arancel del 17.09%.

El argumento de las autoridades de Washington es que los productores mexicanos ofrecen el producto a un precio inferior que de los productores estadounidenses, y eso afecta al mercado local.

Desde 1996 el tomate ha sido un renglón aparte en las negociaciones permanentes entre ambos países en materia comercial. La queja de los productores estadounidenses, según la cual los mexicanos incurren en dumping, viene de entonces.

Sin embargo, Washington durante años priorizó el libre comercio con su vecino del sur y firmó acuerdos de suspensión a los aranceles para el tomate.

El último, firmado en 2019, se acaba de tumbar, y esto es una prueba más de que, con Donald Trump en la presidencia, muchas de las políticas comerciales que generaban consenso bipartidista están en ahora en entredicho.

Hasta que Trump, no obstante, cambie de opinión. Porque el arancel al tomate se inserta en el amplio portafolio de temas por negociar con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.

«No estamos de acuerdo», dijo Sheinbaum el martes. «El tomate mexicano va a seguir exportándose, aun con el arancel, porque no tiene sustituto».

La mandataria anunció planes de apoyo a los productores mexicanos y se adhirió al comunicado de la Secretaría de Economía, publicado el lunes, en el que se calificó el nuevo arancel de «injusto».

En el documento, la cartera dirigida por Marcel Ebrard detallaba que los productores de tomates mexicanos llevan tres meses negociando con sus contrapartes del norte, pero que «a pesar de que las propuestas eran muy positivas para EE.UU, no fueron aceptadas por razones políticas».

La guerra del tomate, que históricamente se ha librado en el terreno comercial, con Trump se da también en el político.

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1. Efectos económicos

Como advirtió Sheinbaum, lo más probable es que, de mantenerse el arancel, el efecto más inmediato sea sobre los consumidores de tomate en Estados Unidos.

Dos de cada tres tomates que se consumen en el país vienen de México, según cifras oficiales.

Gracias a los acuerdos de suspensión de aranceles, y al tratado de libre comercio vigente entre los dos países, las exportaciones de tomate al norte se duplicaron en la última década.

Hoy representan un intercambio equivalente a casi US$3.000 millones.

Justo el martes, el Departamento de Trabajo informó que la inflación en Estados Unidos subió un 0,3% en junio con respecto a mayo, un aumento mayor al de meses anteriores que se atribuye a los aranceles de Trump a los bienes de consumo importados.

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Antonio Ortiz-Mena, experto mexicano en geopolítica y profesor de comercio internacional en la Universidad de Georgetown en Washington, dice que estos aranceles al tomate son parte de una vieja historia, pero con un gobierno distinto a los anteriores.

«Tenemos a un gobierno mucho más proteccionista y a un lobby de tomateros empoderado», señala.

La contraparte de los productores mexicanos es la industria del tomate de Florida, que produce tres veces menos.

«No hay manera alguna de que Florida pueda abastecer al mercado local en cuanto a calidad, cantidad y precio; imposible», sostiene Ortiz-Mena.

Además, dice, «hay empresas de EE.UU. que tienen inversiones en tomate en México, no solo por los bajos costos laborales sino, sobre todo, por las condiciones climáticas y por economía de escala. Entonces ellos también se ven afectados».

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Efectos políticos

La medida también puede tener efectos políticos.

Parte del éxito de Trump en las presidenciales de 2024 tuvo que ver con el hartazgo de los consumidores por la inflación tras la pandemia.

Sheinbaum espera que este arancel sea parte de la mesa de negociación permanente que su gobierno entabla con Washington, en la que temas como la migración, la lucha contra el tráfico de fentanilo y la persecución a los carteles del narco se tratan a la par que lo comercial.

El fin de semana, Trump anunció que el 1 de agosto impondrá un arancel del 30% a las importaciones mexicanas. En una carta a Sheinbaum, reconoció que el país ha sido útil para frenar el flujo de fentanilo y de migrantes, pero dijo que no ha sido «suficiente para evitar que Norteamérica se convierta en un parque de juegos del narcotráfico».

Sheinbaum, con una estrategia de «cabeza fría» y «respeto de la soberanía», ha cedido a las presiones de Trump: mandó solados a la frontera, modificó su política antidrogas y envió a narcos solicitados por la Justicia estadounidense.

Pero Trump insiste en que no es suficiente, enviando un mensaje al mundo de que cooperar con él de manera «tranquila» como ha propuesto Sheinbaum no es garantía de nada.

«El gobierno mexicano ha sido sumamente cauto y prudente, pero si solo enfrenta barreras y barreras, va a haber un momento en que, por cálculo de política interna, tenga que frenar las exportaciones agropecuarias a EE.UU.», dice Ortiz-Mena.

México es el primer socio comercial de Estados Unidos y las grandes industrias estadounidenses del maíz, la soja y el trigo dependen de las ventas al sur de la frontera.

Es difícil pensar dónde podrían colocar esos productos si no es en México.

Efectos sociales

Además de lo anterior, el arancel al tomate puede tener efectos sociales.

La industria productora emplea a al menos 500.000 personas. Sus trabajos, si el arancel en efecto se cumple, estarán en riesgo.

«Causa mucha incertidumbre entre todos los productores», le dijo Faustino Delgado, un líder del gremio, a Radio Fórmula.

«Se va a abaratar el tomate mexicano, pero la pregunta es las empresas es cómo le van a hacer para salir de este problema, van a tener que reducir empleos, van a tener que replantear cuántas hectáreas van a sembrar», añadió.

La mayor parte de la industria, además, está en Sinaloa. Allí se produce la llamada «perla roja sinaloense». Tierra agroexportadora y tierra, también, de uno de los carteles de narcotráfico más importantes del mundo.

Durante el último año una guerra entre las facciones del cartel de Sinaloa puso en vilo al estado y ha impuesto una suerte de toque de queda en su capital, Culiacán. Las carreteras por donde sale el tomate, además, son escenario central de la batalla.

«Un arancel como este exacerba las razones para que los trabajadores mexicanos o quieran migrar a EEUU en busca de oportunidades o vayan a engrosar las filas del crimen organizado», sostiene Ortiz-Mena.

Las consecuencias de un arancel al tomate van mucho más allá que el aspecto comercial.

Consulta la nota aquí: BBC News Mundo

REACTION: Trump Threatens 30% Tariffs on Mexico

Actualizado: 23 jul 2025

July 14, 2025
By: Antonio Ortiz-Mena
Source: Americas Quarterly

In a letter to Sheinbaum, Trump wrote that the tariffs would take effect on August 1 and come in response to fentanyl trafficking.

Tractor trailers wait at the U.S.-Mexico border in Juárez, Mexico, in April. Justin Hamel/Bloomberg via Getty Images

TRUMP & LATIN AMERICA

On July 12, President Donald Trump announced 30% tariffs on imports from Mexico would take effect on August 1. In a letter to Mexican President Claudia Sheinbaum that Trump posted on social media, he wrote that the levies would be imposed because Mexico’s actions to stop cartel drug trafficking and secure the U.S.-Mexico border have been “not enough.”

In response, Sheinbaum said she believed Mexico would be able to negotiate “better conditions” and reach a deal before August 1.

Trump’s letter states that the new blanket 30% tariff would be separate from “all Sectoral Tariffs,” meaning that car and other imports with pre-existing tariffs might be exempt from the new measure. It also remains unclear at the time of publish whether the new tariffs would apply to goods covered by the USMCA trade agreement signed during Trump’s previous term as president. Trump additionally wrote that any retaliatory tariffs would trigger even higher levies from the U.S.

AQ asked analysts to share their reactions and perspectives.

President Trump’s proposal to raise tariffs on Mexican exports to 30% revives important questions about North America’s economic integration and the tools the U.S. uses to advance its goals.

While the motivations—combating fentanyl trafficking and addressing trade imbalances—reflect real concerns, this approach risks weakening regional prosperity and cooperation at a time when both are urgently needed.

Fentanyl poses a devastating threat to U.S. communities. The Trump administration is right to prioritize it. But public health and security experts agree: The crisis has roots on both sides of the border. Effective solutions must address both supply and demand —combining disruption of trafficking networks with expanded access to treatment and prevention.

Using trade as leverage could undermine the trust required to address this transnational challenge. A more strategic path would reinforce joint trade and security ties to build trust and deliver shared results.

If the 30% tariff follows the current 25% model—applying only to non-USMCA-compliant goods—its scope may be limited. But even targeted measures raise costs and introduce uncertainty, particularly in deeply integrated supply chains such as automotive manufacturing. If applied more broadly, the damage could be far greater.

U.S. farmers might also be at risk. Mexico is a key market for exports like corn, soybeans, and pork. Retaliation or diversification toward suppliers like Brazil or Argentina could lead to lasting losses for American producers.

Meanwhile, the push for “90 trade agreements in 90 days” sends mixed signals when paired with new tariff threats. Investment depends on predictability, and this approach could erode business confidence.

The USMCA provides mechanisms for consultation, cooperation, and enforceable dispute resolution. Using this framework for trade disagreements—while pursuing separate channels to address fentanyl—would bolster regional stability and long-term investment. In a time of global uncertainty, North America’s strength lies in unity. Sustainable solutions depend on partnerships.

Read the article here: Americas Quarterly

Trump impone más aranceles

14 de julio de 2025
Entrevistador: Luis Cárdenas
Fuente: El Heraldo de México

En términos comparativos, México se encuentra en una mejor posición que otros países gracias a disposiciones del T-MEC.

Sin embargo, Donald Trump persiste en violar acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) respecto a productos, en el caso de México, que no entran bajo la regulación del tratado comercial, así como con el acero, el aluminio y posiblemente el cobre.

No es correcto medir los beneficios del comercio con base en un saldo negativo de la balanza comercial.

Un país con déficit comercial es aquel que tiene capacidad de gastar mucho dado que, por ejemplo, cuenta con los recursos necesarios gracias a las inversiones que recibe.

Argumentos en contra de los aranceles

  1. México y EE.UU. mantienen un comercio intraindustrial, lo que significa que por cada dólar que México le vende a EE.UU., ese dólar tiene cuarenta centavos de contenido estadounidense. Es decir, las exportaciones mexicanas contienen valor agregado de ese país.
  2. Los aranceles reducen el Producto Interno Bruto (PIB) y el empleo en México, lo cual puede reducir la demanda de exportaciones de EE.UU. en nuestro país.

Es inviable que la producción total, por ejemplo, de un bien final en la industria automotriz se haga en EE.UU., pues es costoso relocalizar las plantas de producción.

Si la producción total se realizara en EE.UU., los autos estadounidenses serían más caros, Washington tendría que impedir la llegada de autos extranjeros a su mercado y, por lo tanto, enfrentaría aranceles que le impediría exportar a otros mercados importantes del mundo.

https://www.youtube.com/watch?v=n5OqBJq73L8

Contra Cara con Luis Cárdenas | Trump impone más aranceles

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“Trump cree que los aranceles lo ayudan a verse fuerte”

Actualizado: 4 ago 2025

13 de julio de 2025
Entrevistadora: Ángela Gómez
Fuente: France 24 en Español

¿Por qué fracasaron las negociaciones con los socios comerciales de EE.UU?

  1. No había muchas barreras arancelarias que quitar a las exportaciones estadounidenses.
  2. Los objetivos de EE.UU. no fueron lo suficientemente claros para concretar un acuerdo entre las partes.

¿Por qué EE.UU apuesta por esta política arancelaria a pesar de ser perjudicial para su propia economía?

  1. El presidente Trump cree que los aranceles lo ayudan a «verse fuerte» en las negociaciones comerciales y en otros temas, tales como migración, tráfico de fentanilo y, en el caso de Brasil, en el caso del juicio al expresidente Jair Bolsonaro.
  2. Trump espera lograr acuerdos que contribuyan a mejorar el saldo de la balanza comercial de su país.

Antonio Ortiz-Mena sostiene que los beneficios del comercio exterior no se pueden entender en función de déficits o superávits comerciales. Los aranceles no ayudan a resolver los desequilibrios de la balanza comercial.

¿Qué se puede esperar en el mediano plazo?

La política arancelaria de EE.UU., sostiene Ortiz-Mena, es errática y errónea, puesto que viola compromisos globales, con la Organización Mundial de Comercio (OMC), y acuerdos de libre comercio regionales.

El T-MEC ha ayudado a México y a Canadá a estar mejor posicionados en comparación con otros países de la región.

https://www.youtube.com/watch?v=peA3MK-KWdI

Antonio Ortiz-Mena: «Trump cree que los aranceles lo ayudan a verse fuerte» • FRANCE 24 Español

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Balance de la política arancelaria de EE.UU.

Actualizado: 4 ago 2025

10 de julio de 2025
Entrevistador: Guillermo Ortega
Fuente: Informativo NTR

EE.UU. seguirá imponiendo aranceles a los países latinoamericanos durante la administración Trump.

En el largo plazo, las tarifas elevarán los precios de los productos importados, tales como el cobre, lo cuál perjudica a los consumidores estadounidenses. La incertidumbre de la política comercial de Trump afecta a México y Canadá, pero, sobre todo, desincentiva la llegada de inversión a EE.UU. Los aranceles buscan proteger la industria interna para sustituir importaciones, lo cual es insostenible.

Es imposible que todos los insumos necesarios para la producción de bienes finales, tales como automóviles, se produzcan en EE.UU. Esto hace que la competitividad de la industria automotriz estadounidense disminuya frente a la de otros países.

México se encuentra en una situación menos desfavorable gracias al T-MEC.

Las exportaciones mexicanas no contempladas en el tratado enfrentan un arancel del 25% para ingresar al mercado estadounidense. Existe una interacción casi cotidiana entre gobiernos e iniciativa privada de México, EE.UU. y Canadá.

https://www.youtube.com/watch?v=bqb78HaULLE&t=6241s

Informativo NTR con Guillermo Ortega – 10 julio 2025

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5 años del TMEC: 3 claves para entender el mega tratado de libre comercio entre México, Canadá y EE.UU. al que Trump culpa del declive industrial en su país

Actualizado: 22 jul 2025

1º de julio de 2025
Entrevistador: Daniel Pardo
Fuente: BBC News Mundo

Peña Nieto, Trump y Trudeau en la firma en 2018 de la renovación del TLC.

Es el tratado de libre comercio más grande del mundo. Fue pionero en un esquema que cambió la economía global. Tuvo efectos políticos, culturales, sociales.

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC, y USMCA por sus siglas en inglés) es probablemente uno de los desarrollos económicos más importantes de la historia reciente de la economía mundial.

Su primera versión, conocida como TLCAN (y NAFTA en inglés), entró en vigor en 1994. Una iniciativa de la década de los años 80 que se negoció durante años y que respondía a las necesidades de cada país en su momento y a un contexto internacional favorable.

Este martes 1 de julio se cumplen 5 años de la entrada en vigor de la última renovación del tratado. Y es un momento crítico, quizá existencial, para el mismo, porque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dice que el TMEC «fue un desastre» para su país.

«Vamos a necesitar el apoyo del Congreso para acabar con ese acuerdo, que es el peor de nuestra historia», añade el mandatario, que lo responsabiliza del cierre de hasta 90.000 plantas en su país.

Y aunque fue él quien en su primer periodo firmó su renovación, Trump parece decidido al menos a renegociar con mano dura las pautas del acuerdo, que está programado para revisión en 2026, aunque todo indica que se adelantará.

«En términos de creación de empleo, promoción de inversiones y crecimiento económico, el TMEC fue muy exitoso, pero las partes fallaron en crear políticas públicas complementarias que amortiguaran sus efectos y eso hizo que se convirtiera en un pararrayos de todos los problemas, sobre todo en EE.UU.», dice Antonio Ortiz-Mena.

En medio de la guerra arancelaria promovida por Trump, de la que México y Canadá han sido de los menos afectados gracias al acuerdo, el TMEC vuelve a ser protagonista de una historia con implicaciones globales.

Estas son tres claves para entenderlo.

Carlos Salinas de Gortari, George HW. Bush y Brian Mulroney en 1992, en una de las primeras firmas del tratado.

1. ¿Cuáles fueron sus efectos?

Los tratados de libre comercio son un mecanismo para dar acceso preferencial a los mercados entre las partes eliminando aranceles y barreras no arancelarias que impiden el libre comercio de productos.

Con eso, en teoría, se aumenta la diversidad de bienes de consumo disponibles en los mercados involucrados, se contienen los precios, se amplían las fuentes de trabajo para todos y se consolida un bloque comercial de peso para competir con el resto del mundo.

El TMEC logró mucho de eso desde un principio: el comercio entre los países se sextuplicó y se crearon 12 millones de empleos en México, 14 millones en EE.UU. y 17 millones en Canadá, según cifras oficiales.

Pero desde los primeros años el tratado fue visto con escepticismo por muchos porque, entre otras cosas, amenazaba las industrias locales, generaba condiciones para la explotación laboral, tenía un impacto en el medio ambiente y promovía la desigualdad.

Y algo de todo eso ocurrió.

«Se requerían políticas complementarias», dice Ortiz.

«En México faltaron reglas sobre política energética, regulación, política social y eso generó mucha incertidumbre; y en EE.UU. se dejó demasiado al mercado y faltó colaboración del Estado para temas de infraestructura, apoyo social y laboral».

El norte de México cambió estructuralmente tras la firma del tratado, gracias a las maquilas y la industria automotriz.

2. ¿Por qué Trump lo detesta?

Cuando se firmó la renovación en 2018, el 70% de los estadounidenses y el 80% de los mexicanos apoyaban el tratado, según encuestas. Pero esa cifra ha ido bajando en territorio estadounidense.

«En EE.UU. el tratado coincide con el auge de la automatización y la entrada de China a la economía mundial, cosas que sí generaron una recolocación laboral, no reduciendo la manufactura, sino el empleo en la manufactura, y eso hizo que la clase media sintiera que sus perspectivas no eran atractivas».

«Muchos cayeron en una suerte de pobreza, la pandemia empeoró la situación, y para los políticos —tanto republicanos como demócratas— un blanco fácil para explicar ese proceso fue el TMEC», señala Ortiz.

Uno de esos políticos es Trump, un enemigo no solo del TMEC, sino del libre comercio; precursor del proteccionismo y partidario de los aranceles desde los años 80.

Aunque por décadas el tratado tuvo apoyo bipartidista mayoritario, en los últimos años se convirtió en un factor de tensión y una explicación, para muchos arbitraria, del aumento de la desigualdad, el debilitamiento de los sindicatos y la crisis industrial estadounidense.

En esa pelea retórica Trump tuvo el mensaje más eficiente.

No hay consenso sobre si la crisis industrial en EEUU se debe el TMEC, pero la crisis existe y el TMEC ha sido una buen chivo expiatorio.

3. ¿Cómo benefició a México (y a otros dos socios)?

El modelo proteccionista de la economía mexicana entró en crisis en 1982, cuando el impago de la deuda coincidió con la caída del precio del petróleo, la mayor fuente de ingresos del país. La inflación se disparó, el peso se devaluó.

Pero los intentos de abrir la economía, entrar a los sistemas de libre mercado mundiales y flexibilizar los controles probaron ser infructuosos porque el mercado más grande del mundo, EE.UU., seguía siendo inaccesible.

Al tiempo, para EE.UU. y Canadá, que ya tenían un tratado vigente, México resultó un mercado atractivo para las exportaciones y un espacio de inversión menos costoso que podría mejorar la competitividad de sus empresas.

Hace 30 años las críticas al tratado venían desde la izquierda en favor de los trabajadores. Hoy esa protesta está en la derecha nacionalista.

El 1 de enero de 1994 el tratado entró en vigor y con eso México, en estos 30 años, triplicó sus exportaciones agrarias, se crearon millones de empleos en la industria automotriz y se redujo la inflación.

El norte mexicano se transformó: se abrieron fábricas, llegaron miles de migrantes en busca de trabajo, la estructura económica cambió y sus ciudades se desarrollaron.

Eso le permitió al gobierno central reducir la deuda, fortalecer su regulación fiscal, estabilizar la inflación y aumentar las reservas extranjeras.

Pero eso no impidió —a pesar de que la causalidad en esto es sujeto de innumerables debates— que aumentara la desigualdad. Y el crecimiento bruto de la economía nunca se disparó.

Los resultados para EE.UU. también son sujeto de mucha polémica, sobre todo en lo que se refiere a la generación empleo, el estancamiento de los salarios y la crisis de las industrias en el norte del país.

Pero los economistas coinciden en que el tratado, al permitir fluidas cadenas de suministro, redujo los costos de los productos, aumentó la productividad y mejoró la competitividad de EE.UU. —y el bloque norteamericano— frente a una creciente China.

Canadá también volcó su economía al intercambio con sus socios, con lo que el empleo en la manufactura se mantuvo estable por décadas. Sin embargo, la brecha productiva con EE.UU. se mantuvo, la economía no se diversificó ni creció mucho y la dependencia de EE.UU. se profundizó.

La pregunta ahora, con la emergencia del proteccionismo trumpista, es si el bloque norteamericano se fortalecerá: de no hacerlo, puede haber una crisis profunda; y de hacerlo, hay dos opciones: Norteamérica puede terminar fortaleciéndose ante el mundo, o puede aislarse y debilitarse ante el auge de China.

Consulta la nota aquí: BBC News Mundo

Cómo los aranceles de EE.UU. están reconfigurando el comercio latinoamericano

Actualizado: 21 jul 2025

21 de julio de 2025
Autores: Antonio Ortiz-Mena
Fuente: Economis

A cargo ship and tugboat sail through the Cocoli Locks at the Panama Canal, in Panama, on August 12, 2024.

Por Antonio Ortiz-Mena y Diego Marroquín Bitar / Americas Quarterly – Está surgiendo un orden comercial posterior a la OMC. La capacidad de respuesta de la región podría definir su papel en la nueva economía mundial.

El 2 de abril, Estados Unidos rompió el libro de reglas comerciales que ayudó a crear, cuando la Casa Blanca implementó aranceles radicales que redefinieron la forma en que la economía más grande del mundo hace negocios. Casi todos los países ahora enfrentan un arancel del 10%, y también se impusieron tasas individualizadas más altas de hasta el 50% antes de que la administración Trump emitiera una pausa de 90 días, que expirará el 9 de julio.

Para los aliados más cercanos de Estados Unidos, Canadá y México, se establecieron excepciones bajo el T-MEC. Sin embargo, para gran parte del mundo, incluida América Latina, el mensaje era claro: el comercio con Estados Unidos sería en términos estadounidenses.

América Latina debe decidir ahora si redobla sus esfuerzos en el sistema actual, en el que Estados Unidos desempeña un papel dominante pero impredecible, o si adopta la integración regional y la diversificación económica con Asia y Europa para protegerse contra futuros shocks.

Dependiendo de las respuestas de política nacional y de la evolución de las negociaciones comerciales bilaterales, las secuelas del “Día de la Liberación” podrían abrir caminos alternativos para el crecimiento económico, la inversión extranjera directa (IED) y el comercio.

El comercio mundial se desmorona

El desmoronamiento del sistema de comercio mundial no comenzó este año. Desde 2019, Estados Unidos paralizó el sistema de solución de diferencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC) al negarse a nombrar miembros de su Órgano de Apelación, el árbitro mundial de las disputas comerciales.

Para 2025, Estados Unidos abandonó formalmente el enfoque basado en reglas en favor de un modelo proteccionista destinado a corregir las injusticias históricas percibidas, como supuestamente se refleja en el persistente déficit comercial del país, y restaurar los días de gloria del empleo industrial.

Bajo el nuevo sistema, los aranceles unilaterales ahora se aplican ampliamente, difuminando las distinciones entre aliados y adversarios, así como los compromisos del acuerdo de libre comercio (TLC). Estados Unidos introdujo aranceles basados en países, en lugar de en productos, creando efectivamente una jerarquía de socios comerciales y desmantelando el principio de no discriminación de la nación más favorecida (NMF) de la OMC.

Piedra angular del comercio internacional, el principio NMF garantizaba la igualdad de trato para todos: el mismo tipo arancelario se aplica a un determinado producto de todas las naciones, a menos que un acuerdo de libre comercio formal prevea condiciones preferenciales.

Los aranceles diferenciados por país en lugar de por producto crean fuertes incentivos para que los exportadores desvíen los productos a través de jurisdicciones con aranceles bajos. Sin aranceles no discriminatorios o una mejora drástica de la transparencia de la cadena de suministro, es probable que la triangulación aumente.

Esto sería una pesadilla administrativa y logística, dado que la equiparación de aranceles para cada producto y país podría dar lugar a más de 2,6 millones de tasas arancelarias únicas.

El resultado es un sistema que ya no está anclado en compromisos jurídicos internacionales, sino en cambios en los cálculos económicos y políticos internos. La incertidumbre ya no es una disrupción temporal: es la nueva normalidad.

¿Cuál es la posición de América Latina?

América Latina es especialmente vulnerable a estos cambios. De los 20 países con un TLC con Estados Unidos, 12 están en las Américas, pero solo Canadá y México recibieron exenciones parciales bajo el T-MEC.

Canadá y México también mantienen un acceso privilegiado al mercado estadounidense, aunque esta posición no es inmune al riesgo político y a los aranceles específicos del sector, como el acero, el aluminio y los automóviles, y a los posibles nuevos aranceles sobre productos farmacéuticos y semiconductores.

Of the 20 countries with free trade agreements (FTAs) with the U.S., 12 are in the Americas

Source: Office of the United States Trade Representative

En el resto de América Latina, las reglas de la OMC o los TLC ya no son garantía de reglas estables que favorezcan relaciones económicas más estrechas con Estados Unidos. Esto ha llevado a países como Brasil y Colombia a buscar lazos más estrechos con China.

Una reciente encuesta de opinión encargada por The Economist encontró que la mayoría de los países sudamericanos encuestados ahora ven a China como un socio comercial más confiable que Estados Unidos. Los datos comerciales respaldan este cambio: solo Colombia, Ecuador, México y los países centroamericanos comercian más con Estados Unidos que con China.

A medida que los aranceles estadounidenses se expanden y sus efectos económicos se afianzan, las materias primas y los minerales de América Latina podrían llegar cada vez más a China, justo cuando los productos y la inversión chinos profundizan su alcance en América Latina.

Posibles estrategias comerciales

En respuesta a esta volatilidad, los países latinoamericanos pueden navegar por el complejo panorama comercial eligiendo diferentes estrategias, cada una moldeada por su geografía, política y tolerancia al riesgo.

México parece estar reforzando su alineamiento con las políticas de Estados Unidos y su estricto cumplimiento para mantener las preferencias arancelarias, con el objetivo de reducir el riesgo. Por el contrario, Brasil y Argentina pueden optar por la cobertura estratégica, maximizando la flexibilidad y los beneficios a largo plazo al mantener sus lazos con China, sin ir de un lado a otro.

Panamá y Ecuador pueden adoptar un enfoque más transaccional, utilizando su acceso al comercio como palanca y ofreciendo acuerdos a cambio de exenciones arancelarias o IED.

Canadá está buscando activamente la diversificación de mercados con la Unión Europea y otras regiones, al tiempo que busca fortalecer la seguridad y la cooperación económica con los Estados Unidos. Del mismo modo, Uruguay y Chile pueden diversificarse invirtiendo en comercio intrarregional y capacidad interna, reduciendo así su dependencia de China y Estados Unidos.

Materias primas estratégicas

A pesar de la agitación, América Latina tiene una ventaja clave: los recursos naturales. Es posible que los países ricos en tierras raras, insumos semiconductores avanzados y productos alimenticios pronto tengan una nueva ventaja.

Brasil tiene la tercera reserva más grande del mundo de elementos de tierras raras, pero América Latina representa menos del 1% de la producción mundial. Si bien no puede rivalizar con el dominio de China, la región podría convertirse en una fuente complementaria vital para ayudar a diversificar el abastecimiento durante la próxima década.

El triángulo del litio formado por Argentina, Bolivia y Chile ya ha atraído un mayor interés de Asia y Europa, mientras que Chile y Perú son importantes exportadores de cobre.

La geografía y la logística añaden otra capa de valor estratégico. La proximidad a Estados Unidos y otros grandes mercados de consumo como Brasil y México, combinada con el valor estratégico de liderar los esfuerzos para modernizar los puertos, los corredores comerciales y las telecomunicaciones, le da a la región una ventaja en futuras negociaciones.

Esta ventana transaccional, aunque estrecha y volátil, ofrece a América Latina una oportunidad única para traducir su ubicación y recursos en un verdadero poder estratégico.

Repensar el comercio latinoamericano

A medida que el comercio mundial se vuelve más fragmentado y transaccional, América Latina tendrá que replantearse su papel en un mundo que ya no se rige por los principios del multilateralismo. Los próximos años serán críticos, ya que la región se adapta a esta nueva realidad o corre el riesgo de quedar marginada en una economía global cada vez más definida por las tensiones entre Estados Unidos y China.

Aun así, la región tiene opciones. América Latina puede optar por alinearse estrechamente con Estados Unidos, protegerse comprometiéndose tanto con Washington como con Pekín, o tratar de trazar su propio rumbo a través de la diversificación y la reforma.

La forma en que esto se desarrolle dependerá en última instancia de la capacidad de cada país para definir y comprometerse con una estrategia sólida a mediano y largo plazo, que brinde mayor certidumbre a las políticas internas que afectan el comercio y la inversión para ayudar a contrarrestar la creciente incertidumbre internacional.

Para la mayor parte de la región, la diversificación ha seguido siendo más un tema de conversación que una realidad, limitada por las brechas de infraestructura, la burocracia y la falta de inversión a largo plazo. La región también necesita abordar reformas fundamentales: mejorar el estado de derecho, reducir la corrupción, modernizar las aduanas e invertir en energía y logística para respaldar exportaciones competitivas.

Sin estos cambios, América Latina corre el riesgo de quedarse atrás a medida que se redibuja el mapa del comercio mundial. Puede que Estados Unidos haya desechado el libro de reglas, pero el juego está lejos de terminar, y América Latina todavía tiene algo que decir sobre cómo se juega.

Antonio Ortiz-Mena

Ortiz-Mena, PhD, is the CEO of AOM Advisors, Adjunct Professor of International Political Economy at Georgetown University, and Chair of the USMCA Committee at the Mexican Foreign Trade Council (COMCE). He writes from DC.

Diego Marroquín Bitar

Marroquín Bitar experto en el T-MEC y América del Norte y fundador de North America Compass. Fue el primer becario Bersin-Foster en el Wilson Center.

Consulta la nota aquí: Economis

COMCE: México actor clave en el nuevo panorama del comercio global

Actualizado: 21 jul 2025

17 de junio de 2025
Entrevistadora: Guadalupe Fuentes López
Fuente: Turismo y Transporte

Consulta el episodio aquí: Spotify

Ruta TyT | COMCE: México, actor clave en el nuevo panorama del comercio global

En el podcast de esta semana, Antonio Ortiz-Mena, del COMCE, nos comparte la relevancia del T-MEC y la campaña «Hecho en México» para impulsar la industria.

México es uno de los países que más se ha beneficiado del nuevo orden comercial surgido a raíz de los aranceles implementados por Estados Unidos, aseguró Antonio Ortiz-Mena, presidente del Comité Técnico de Estrategia del T-MEC en el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE).

En la Ruta TyT de esta semana, Ortiz-Mena nos comparte la relevancia del país como destino de las inversiones en la región de América del Norte y la aportación de la campaña «Hecho en México» para impulsar la industria nacional.

«Muchos países tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos, pero solo Canadá y México recibieron el trato de arancel cero bajo el T-MEC, eso significa que la región de América del Norte se vuelve más importante que antes», destaca.

T-MEC, clave para la inversión

Sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que el próximo 1 de julio cumplirá cinco años de su entrada en vigor, Ortiz-Mena considera que el país tiene la posibilidad de atraer grandes inversiones de empresas que busquen comercializar sus productos en el mercado estadounidense.

«Se trata de traer inversión a México para transformar, para cumplir con las reglas de origen y así poder acceder al mercado de América del Norte», explica.

El directivo del COMCE también destaca la importancia de diversificar el mercado.

«No se nos olvide que tenemos un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea y con la Asociación Europea de Libre Comercio, también tenemos al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT) con Asia Pacífico, que también nos da una gran ventaja con países de mucha importancia como el propio Japón», destaca.

El «Hecho en México» impulsará la industria

Para el COMCE, la campaña «Hecho en México», que arrancó oficialmente este mes y suma más de 600 empresas registradas, es una buena estrategia para impulsar la industria nacional.

«Creo que es algo muy positivo, nos ayuda a atraer inversión para fabricar cosas en México, no para el mercado doméstico, sino para exportarlo el mundo», asegura el presidente del Comité Técnico de Estrategia del T-MEC del COMCE.

Precisamente para fortalecer la industria nacional y todo lo hecho en México, el COMCE organiza cada año su congreso, en donde en su edición 31 participarán empresas de todos los sectores.

«En esta ocasión vamos a tener a Canadá y Estados Unidos como países invitados para destacar la importancia de pensar como región de América del Norte, para unir esfuerzos en tecnología y capital humano», detalla Ortiz-Mena al resaltar que este 2025 tendrá lugar en el ciudad de Querétaro del 29 al 31 de octubre.

Escucha la charla completa en el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT:

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